Escrito en Argentinien
Fotos de Argentina - Parte 1 /// Fotos von Argentinien - Part One
Es mi llama como se llama
Hemos salido de Bolivia como prófugos y además con dos pasajeros, que ahora nos acompañan como testigos inertes de nuestras hazañas. No era ni mucho menos nuestra intención salir del país sin avisar, no tenemos nada que ocultar, aparte de una bolsa de hojas de coca, que allí son legales y las dos pieles de llama apergaminadas y de abundante lana que llevamos como voluminosos souvenir.
El puesto fronterizo estaba vacío en la parte boliviana, y es que nos aventuramos a cruzar el Chaco. Zona inhóspita, apartada, poco transitada y casi deshabitada, apenas los narcos se aventuran a cruzarla, no hay ni guardas, y si los hay, y las da por irse a tomar un cafecito al próximo lugar habitado, tardan un dia enterito en llegar, normal que no estén allí, los hombres.
La ruta Trans Cacho nos llevaría de Bolivia al Paraguay, hay dos rutas, pero nosotros más chulos, cogimos la peor. Solo puede hacerse en todo terreno, pues el camino era de puritita arena ¡”muy arenosa”!, son una especie de humedales, que estaban secos, gracias a dios, mas de una vez creímos no salir de allí, pero subestimamos al Toyota que volvió a portarse como un campeón.
Esto fue la salida de Bolivia, pero la estancia no puedo saltármela, aunque me gustaría, mas que nada para abreviar la historia, pero si la reduzco mas de lo que lo hago, nos quedamos sin historia.
Cuando dejamos el Titicaca, nos fuimos caminito a La Paz, se llega pronto, una curiosidad del camino, el cruce de un río en una barcaza, no se como llamar a ese tipo de embarcaciones, pues jamás vi nada igual. Llegas a la orilla, acuerdas el precio y embarcas tu coche o autobús, en una estructura de madera con motor, y así cruzas, lo normal en nuestras tierras es construir puentes, pero estas no son nuestras tierras y de paso la gente se sustenta con sus maderos flotantes. Curioso, simplemente.
La Paz no es la capital de Bolivia, como yo, y muchos creemos, la capital es Sucre. Pero aquí esta la sede del gobierno y todas las instituciones, osease, que sucre es capital cascaron de huevo, porque todo esta en La Paz. Pero es algo un poco largo de explicar y no quiero extenderme. Nos ha gustado la ciudad. Aunque es dura de vivir, solo subir una cuesta, y no son empinadas, te agota, por la altura. En Bolivia todo lo que hay se anuncia como “lo o la mas alto/a del mundo”. Y es que están muy cerca del cielo. El sol quema y mezclado con el frío achicharra la piel, hemos visto niños con los cachetitos llenos de postillas, como si se hubieran secado la cara con papel de lija, es una brutalidad, pero es verdad. Tenían las mejillas apostilladas los pobrecitos míos, y claro la protección solar es un lujo que solo pueden permitirse, los blanquitos extranjeros, pues un bote de crema solar cuesta el equivalente a una semana de comida. Los adultos tienen la piel hecha y el gorro es un complemento indispensable.
El dia que llegamos era el dia de la madre. No se cuantos días de la madre hemos vivido ya, en cada pais es diferente y si no es el de la madre pues el del padre. Parece que cada país los celebra cuando quiere y son bien comerciales. Ese dia las pastelerías estaban atestadas. Le dan bastante importancia. Parecía el cinco de enero en la plaza Las Flores o Columela, comprando a ultima hora, cualquier mierda.
Y después de una fiesta. ¡Otra!. A la mañana siguiente la ciudad estaba cortada al trafico, que alivio, porque la polución llega al grado de la “irrespirabilidad”, ¿no se dice así?, así se siente. Maratones, música, niños con globos y ancianos en chándal, monitores deportivos un tanto afeminados incitando al movimiento corporal. El dia del deporte. Fue muy enriquecedor, para el espíritu. Por eso nos sentamos a ver como se movían los bolivianos, mientras nosotros disfrutábamos del sedentarismo y la cerveza, en una terraza. Un limpiabotas aprovecho para lustrarnos las zapatillas de deporte y hacer su agosto en mayo, contándonos una truculenta historia de miseria y orfandad, de sus ansias de superación y la forma en la que podíamos ejercer el mecenazgo para que dejar las botas, aportando una suma, un tanto desorbitada, (nos ven extranjeros y piensan que somos ricos) para un libro de mecánica. Y aportamos.
Lo cierto es que no creímos ni una palabra, pero lo cierto es, que probablemente todo fuese verdad, en nuestra sociedad ya nadie tiene la necesidad de agacharse a limpiar botas o zapatos. ¡No hay oportunidad! vivimos en la sociedad de las zapatillas. Los limpiabotas. Los pobres entre los pobres. Solo ganan - ¡la voluntad!, la mayoría se tapa la cara, por la lacra. Para que sus familias no se avergüencen de ellos. Aun no han aprendido que el trabajo dignifica. Apenas lo aprende nadie.
La paz es un gran mercado toda ella, todo es mercadería, la gente vende y compra. Pero esta organizado; peluquerías, todas en la misma calle. Talleres, un barrio. Artesanía su sitio… y todo esta localizado, para que tengas donde elegir sin ir mas lejos… Los días que pasamos allí aprovechamos para poner el Toyota a punto, revisión general, frenos, aceite y esas cosas que yo no entiendo, pero que son imprescindibles para el bien “marche”.
Lo siguiente, el salar de Uyuni, el desierto de sal mas grande del mundo, pa`ya que fuimos.
Impresionante, y frío muy frío. Más de lo mismo, de dia calor y de noche…un frío… no me quiero ni acordá. Y por otra parte… Me acordare toda mi vida, porque las estrellas están todas allá… Allá se encuentran y se dejan ver todas de una vez, esas son estrellas de verdad, ellas no tienen agentes, ni asesores de imagen, ellas son las verdaderas estrellas del firmamento. Y son taaaaaan bonitas, tan simplemente bonitas. Es música en el silencio, el mas absoluto silencio melodioso… es… maravilloso, muy, muy, hermoso.
Acumulando historias y objetos, hemos unido al viaje dos nuevos elementos, que una vez tuvieron vida propia y ahora servirán para darnos calor o adornar un rincón de nuestro salón, cuando volvamos a tener uno. No era nuestra intención hacernos con más equipaje, pero no todos los días tiene uno la oportunidad de hacerse con dos pieles de llama del altiplano boliviano, y como las adquirimos a muy buen precio, porque están sin curtir, quien dice que no a una ganga.Dos pobres que pasaron a mejor vida. Primero las colocamos en el techo del toyota, pero llamaban mucho la atención, pues parecía que llevábamos un oso amarrado en la vaca del coche, y el viento se encargaba de darles vida, los oriundos se quedaban mirando, hacia arriba con la boca abierta y alguno hasta nos llego a preguntar donde lo habíamos tumbado. Así que decidimos pasarlas al salón-comedor del piso inferior. Y aquí están desde entonces, acompañándonos y quitándonos el poco espacio que aun nos quedaba, y de paso haciéndonos sentir como si estuviésemos en una vaquería.
También pasamos por Potosí, donde las minas. El Philipp, interesado en todas esas cosas por las que se interesan los hombres, quería visitar las minas. Yo no estaba por la labor…que puede tener de interesante, meterse en un boquete oscuro y lanzar dinamita. Eso es lo que hizo según me ha contado, porque yo me negué a formar parte de la excursión y me fui al mercado del lugar. Así que si a alguien le interesa esta historia que le pregunte a el.
De Potosí a Sucre. La “susodicha capital”.
Buscando un curtidor para nuestras pieles, venimos a dar con un argentino que se autoproclamó curtidor y resulto ser un gran maestro liendre. Nosotros guiados por el anhelo de hacer nuestras pieles transportables nos dejamos guiar. Pero el señor resulto ser solo un gran contador de historias, al que tuvimos que soportar dos días, y los pellejos no se suavizaban ni perdían su aroma, y ¡Éste…- víste…! no se callaba, ni nos dejaba huir, a punto estuvimos de abandonar las pieles - ¡para el, que se las quede! ¡Pero que se calle! Lo peor es que toda la responsabilidad callo sobre mi, porque el Phillipp se hizo el despistado alemán que no entiende la mitad, y la charla, monologo, perorata, historia de su medio larga vida, tenia cincuenta, todita calló sobre mi. No he dado con nadie que haya agotado mi paciencia de este modo. Al fin pudimos zafarnos de el, pero no de las llamas, a las que les hemos dado nombre y sacamos de noche a respirar, para poder entrar nosotros. A la negrita la llamamos negra y a la marrón blanca, la llamamos la otra. Con la negra y la otra, seguimos este viaje que esta empezando a hacerse largo.
El primer contacto con Paraguay fue Guay!
Habíamos estado como una hora esperando en la frontera entre ambos países, sin que por allí apareciera un alma humana, un puesto militar a unos 20 Km. de lo que era frontera, y luego solo aves. Avanzamos unos 5 Km. y un puesto militar en la parte del paraguay nos recibió de muy buen modo, apenas garabatearon nuestros nombres y apellidos en un cuaderno. Sobre las pieles, no dijeron nada, solo que ellos había también había disecado, un no se qué bicho que habían cazado, no hacia mucho, a pesar de la prohibición que existe en la zona, sobre la caza. Nos pregunto de parte de su jefe, que estaba dentro, si llevábamos cerveza, para que le dejásemos una, porque las tiendas estaban un poco lejos, comprensible. Dos meses se pegaban allí en el medio de la nada, entre un país y otro, que podían hacer, cazar y tomar.
De ese puesto a la siguiente ciudad habitaba tardamos unas seis horas. Allí estaba la frontera, o la aduana o el agente que nos permitía la entrada y sellaba el pasaporte. Se cabreo mucho porque no teníamos el sello de salida de Bolivia: -¡pero hombre las cosas hay que hacerlas
bien. Nos dice.
- Y que quiere que volvamos. Le dije yo envalentonada, - ¿usted sabe lo lejos que esta eso?
El hombre llamo a un superior y acepto sellarnos, pero nos advirtió que lo que habíamos hecho era ilegal, y que la próxima vez esperásemos hasta que llegase alguien.
Ci ceñó, eso haremos… ¡La próxima vez!
Ya estábamos en el Paraguay, y nada no había nada.
Eso se ve en el mapa, hasta Filadelfia nos quedaban unos Km. Filadelfia. Alemania en Paraguay, una asentamiento menonita, alemanes que emigraron hace mas de 80 años, antes de la guerra, la segunda, y construyeron aquí el orden en medio de la nada. No se podía esperar otra cosa de ellos.
Después de haber pasado por todos estos países en vías de desarrollo, no pudimos dejar de maravillarnos de lo que habían construido aquí estos teutones de origen. Y ahora paragualemmanitas, o lo que ellos quieran ser. No son paraguayos, no quieren. No son alemanes, no se sienten, tienen sus costumbres y su idioma, pero nada más…, son Mennonites. Una forma del cristianismo bautista, pero yo por mucho que he hablado con ellos no se que es o que son, viven en comunidades cerradas y muy muy organizadas. Y sean lo que sean no importa, lo que importa es que hemos vuelto a poder degustar los productos que tanto hemos anhelado, un trozo de la padre patria”Vaterland”, Deuschland. Quesos, yogures, buenos embutidos, excelentes salchichas, y una carne de primerísima calidad. A precios del tercer mundo. El camping también era menonita. Los regentes estaban solos y aburridos, y nos adoptaron por dos días. Podían hablar con nosotros en alemán, nos dieron de comer y nos regalaron un montón de los buenos productos de la cooperativa, no les discutimos sobre sus ideas, un tanto racistas a todas luces, el soborno existe a todos los niveles y uno se vende barato, además no había otro lugar donde quedarse en el pueblo comuna. Así que callaitos, y a mangar como buenos gaditanos.
De allí a Asunción, no habia otra cosa en el camino. Paraguay esta bastante vacío. Pero no solo los menonitas nos han tratado como hijos, todos y cada uno no de los Paraguayos con los que nos hemos topado han sido extremadamente amables y hospitalarios, encantadores, preocupados por tu bienestar, unos verdaderos anfitriones. Primer premio.
En Asunción asistimos al partido Paraguay versus Brasil. Y ganaron los paraguayos. Que hicieron fiesta después del partido, ni se lo creían. En la ciudad nos alojamos en el jardín botánico, un inmenso parque zoológico en el corazón de la ciudad, donde los guardas se desvivieron porque nos sintiéramos como en casa, nos prepararon un fuego y casi nos hacen un caldito.
Algo bastante curioso es que la gente lleva un termo por la calle, no solo el termo sino la bombilla (una cañita metálica) y el vaso, que se lama mate también. Para tomar mate, si el agua esta caliente o terere si esta fría. Todos los ciudadanos termo en mano, deambulan por la ciudad chupando de la pipa, y se la pasan unos a otros, porque es una cosa de comuna. Mas de una vez nos han invitado a compartir el rito, hemos declinado la invitación, primero porque no me gustan las hierbas bebidas y segundo me da un poco de asco chupar de la pipa de cualquiera.
Nuestro siguiente objetivo era la represa de Itaipu, la mayor hidroeléctrica del mundo, que, dato técnico, produce el 93% de la energía que consume Paraguay y el 20% de la de Brasil y Brasil es mucho Brasil. Yo no estaba muy interesada, la verdad, no me gustan la maravillas de la tecnología. Pero me agrado sorpresivamente la visita.
Y ya no me extiendo mas, hay mucho más que contar pero no sabría por donde acabar.
Ya estamos en Argentina, después de una muy breve visita al Brasil, pues para pasar a Iguazú, teníamos que atravesar un trocito de Brasil, apenas hemos estado en esta tierra unas horas. Una entra por salía, como quien dice. Pero tenemos un sello más en el pasaporte. Ahora temblamos un poco cada vez que pasamos un puesto fronterizo, pues con los dos que un dia fueron seres vivos y hoy son como dos perros disecados, en el interior del Toyota, estamos siempre esperando a que algún agente de la ley nos obligue a abandonarlos a su suerte y no nos permita su entrada en el país. En Brasil ni nos miraron. En argentina, el agente, con cara de sorpresa desagradable, solo inquirió:
- ¿! Ésto que és!?
No dijo (¡que carajo es esto!) por educación, pero lo pensó seguro, se lo vi en la cara.
-¿Pieles que compraron? Bueno, bueno, pase.
Como digo, ya estamos en Argentina, y ya hemos contemplado las cataratas del Iguazú.
Una de las maravillas más maravillosas de la creación. Ahora, que he visto unas pocas de cosas, aunque quedan unas cuantas mas por ver. Creo que puedo decir que estas cataratas, o estos saltos, son absolutamente hermosos, grandiosos e inigualables. Que las del Niagara son un mojón pinchao en un palo, si alguien se atreve a compararlas. Lo malo es que están llenas de turistas. Pero contemplando el bramar de las aguas que se precipitan al vacío, el poder de la naturaleza, el marco incomparable en el que se encuentran, no puedo dejar de pensar en los indios guaraníes, que un dia camparon a sus anchas por esos parajes. El palacete natural que les expropiaron a los pobres, y no tienen donde pedir daños y perjuicios, ahora están mal viviendo, con la venta de artesanía y no pueden entrar en lo que un dia fueron sus dominios. Aunque ellos mismos también expulsaron a otros pobladores.
Bueno esto casi va llegando a su fin, nos queda apenas explorar argentina y algo de Chile, dos países y a casa. Como me acuerdo de Dorita (mago de Oz) cuando decía: - se esta mejor en casa que en ningún sitio.
Escrito en Argentinien, Bolivien, Paraguay
Bolivien und Paraguay
Nach ein paar Tagen in Copacapana am Titicacasee, ein paar Ausflügen in die nähere Umgebung und einer Bootstour auf dem höchsten beschiffbaren See der Welt ging es weiter für uns Richtung La Paz dem Regierungssitz, jedoch nicht der konstitutionellen Hauptstadt des Landes (laut Verfassung ist Sucre die Hauptstadt – alle Ministerien, Regierungseinrichtungen und Botschaften befinden sich aber in La Paz). Auf sehr abenteuerlichen Wege verschifften wir das Auto über den Kanal, welcher die Halbinsel mit dem Festland verbindet und erreichten am frühen Abend La Paz und unser Quartier in einem kleinen Hostel in der Altstadt. Das Auto brachten wir in die Werkstadt für Öl- und Filterwechsel – so sparten wir auch gleichzeitig Parkplatzgebühren.
Nach 3 Tagen in der sehr ruhigen und angenehmen knapp 2 Millionenstadt machten wir uns auf um durch das Altiplano nach Potosi zu fahren. Diese Hochebene befindet sich durchweg auf über 3000m mit Spitzen von über 3800m. Sehr sehr dünne Luft für unsere Lungen und unseren 4,2l Saugdiesel. Am Tag war es angenehm warm und eine sehr intensive glasklare Luft, aber in der Nacht fiel das Thermometer unter null Grad und deswegen waren die Flüsse und kleinere Seen durchweg zugefroren. Dies schien aber den zu tausenden dort grasenden Alpacas, Lamas, Vincuñas und diversen Schafen nichts gross auszumachen. Angekommen in Potosi machten wir uns gleich auf die Suche nach einem Touranbieter für eine Besichtigung der ertragsreichsten Silber- und Mineralmine der Welt. Die Incas fingen mit der Ausbeutung an und als die Spanier die Vorkommen entdeckten, wurden kurzerhand Sklaven aus Afrika und Indien nach Bolivien verschleppt, um die Reichtümer aus dem Berg zu graben. Man schätzt daß ca. 8 Millionen Personen unter der spanischer Herrschaft ihr Leben in der Mine verloren. Noch heute wird unter fast kolonialen Verhältnissen in der Mine gearbeitet und so war auch dass erste was wir bei der Besichtigungstour machten, auf dem Ausrüstermarkt Dynamit, Schnaps und Coca Blätter für die Arbeiter als Geschenk zu kaufen. Wahnsinn – die Dynamitstangen, nebst Zündern und Zündschnur wurden einfach frei auf der Strasse verkauft. Als wir am Berg ankamen durften wir gleich eine Stange in die Luft jagen. Der Rest der Besichtigung war dann eher Nebensache. Leider liess mich Vanessa am nächsten Tag nicht noch ein paar Stangen für den Weg kaufen, sonst hätten wir noch mehr Spass gehabt, vor allem mit den Strassenblockaden protestierender LKW Fahrer die uns den Weg nach Sucre versperrten. Aber vorher wollten wir erst noch zum world famous Salar de Uyuni im Grenzgebiet zu Chile. Nach einer, wieder einmal, strapaziösen Fahrt über 240km Geröllwege kamen wir fast im Dunkeln in Uyuni am Rande des Salzsees an. Am nächsten Tag fuhren wir auf den See und schauten uns Kakteeninseln und Salzabbaugebiete an. Man sieht über hunderte von Kilometern nur weiß, weiß und weiß. Die Sonne brennt hinab und wird vom Salz reflektiert wie Schnee. Aber in der Nacht sank die Temperatur bis auf -10 Grad. Nach ein paar Tagen fuhren wir den selben Weg wieder zurück nach Potossi und weiter nach Sucre. Auffgrund der schon erwähnten Blockaden mussten wir über Berg und Tal fahren um die Blockaden zu umgehen. Das selbe Spiel spielten wir dann noch einmal bei der Einfahrt nach Sucre. Es war endlich mal wieder angenehm warm und so konnte man es gut aushalten. Von dort fuhren wir über Stock und Stein nach Camiri und von dort aus rein in den Chaco – das Savannen ähnliche Grenzland zu Paraguay. Wie schon öfters mal davor wussten wir nicht ganz genau was uns erwartete. Laut Karte war es eine ofizielle Strasse aber in Wirklichkeit war es eine Art 3 tägige Wüstendurchquerung auf einer schmalen Tiefsandpiste. Hätten wir nicht alle Tanks in Bolivien vorher aus Kostengründen (0,40$/Liter) aufgefüllt, wären wir niemals mehr aus dem Sand herausgekommen. Außer einem bolivianischen Militärposten sahen wir auf 200km keine Menschenseele und auch der Grenzposten war verwaist und wir mussten ohne bolivianischen Ausreisestempel nach Paraguay fahren. Auf der anderen Seite war es noch krasser, wieder ca. 200km lang konnten wir nur mit Untersetzung über die Dünen kreuzen. Die paar Soldaten die wir trafen sagten uns, dass wir das erste Auto seit 2 Wochen waren, welches den Weg benutzte und luden uns ein die Nacht bei ihnen zu verbringen. Aber wir campten lieber im Busch: die Jaguare waren uns lieber als gelangweilte Soldaten auf Aussenposten. Die erste Stadt in die wir nach 3 Tagen fuhren war Filadelphia. Zusammen mit Loma Plata und Fernheim Sitz von in den dreissiger Jahren aus der Ukraine und Polen ausgewanderten, deutschstämmigen Mennonitenkolonien welche sich dort einen ganz ansehnlichen Lebensstil aufgebaut haben. Es gibt viele Agrarkooperativen, Molkereien und Viehzuchtbetriebe. Die Leute reden eine Art Plattdeutsch, verstehen aber auch Hochdeutsch, die Meisten sind riesengross, blauäugig und blond – komischer Kontrast. Das Land welches ihnen von der Regierung damals geschenkt worden war, gehörte Indianer Gruppierungen der Guarani, welche natürlich nicht gefragt wurden ob dass ok geht. Nun müssen sie sich als Tageslöhner für die Deutschen verdingen.
Nach einem ausgiebigen Verkosten der wirklich hervorragenden Fleisch- und Wurstwaren fuhren wir weiter nach Asuncion, der Hauptstadt des Landes. Dort schlugen wir unsere Zelte im botanischen Garten auf, in dem wir die Zeit über einen eigenen Wachmann zugeteilt bekamen. So konnten wir unser Auto mit gutem Gewissen dort tagsüber stehen lassen und die Stadt erkunden. Da am Sonntag Paraguay in Asuncion gegen Brasilien ein WM Qualifikationsmatch bestritt, kauften wir uns Karten fürs Spiel und besuchten das Stadion. Paraguay spielte echt gut im Gegensatz zu Robinho, Lucio und Adriano die mit 2:0 verdient verloren. Auf dem Weg von Asuncion nach Ciudad del Este, der Grenzübertritt erst kurz nach Brasilien und dann rein nach Argentinien zu den Waserfällen von Iguazu war unser nächstes Ziel, besuchten wir noch den sehr schönen Urwald Nationalpark Ibicuy und verbrachten ein paar schöne Tage dort. Vor dem Grenzübertritt nach Brasilien schauten wir uns noch das Wasserkraftwerk Itaipu an. Dort wurde der Paraná Fluss, welcher die Grenze Brasilien Paraguay bildet, gestaut und ein riesiger See entstand. Dort werden 25% des brasilianischen!!! und 93% des paraguayischen Stromes erzeugt. Wie bei allen diesen Projekten wurde bei der Aufstauung auch sehr viel Regenwald zerstört und es mussten viele Guarani Regenwaldbevölkerung umgesiedelt werden. Wir machten eine kostenlose Besichtigungstour, besuchten ein kostenloses Museum und einen kostenlosen Zoo und übernachteten anschliessend noch in einem an den Stausse angrenzenten Naturreservat mit Kutschenfahrt durch den Park – auch kostenlos. So etwas waren wir gar nicht mehr gewohnt. Morgen werden wir erst nach Brasilien und dann nach Argentinien fahren, zwei Grenzübergänge an einem Tag hatten wir auch noch nie.
Abschliessend zu Paraguay gibt es noch zu sagen: So durchweg zuvorkommende, nette, gastfreundliche und interessierte Personen haben wir auf der ganzen Reise noch nicht kennengelernt. Landschaftlich ein sehr schönes, abwechslungsreiches Land und die Leute plus ganz wichtig das Essen (Fleisch!!!!) waren spitze – endlich mal ein bischen Abwechslung zu dem Hühnchen mit Reis Allerlei plus maximal eine Kelle Bohnen, welches uns seit Mexico verfolgt hatte.
C U soon. P.
Neue Fotos von Bolivien online.
Nuevos Fotos de Bolivia estan.
Escrito en Bolivien
Peru
Wie auch schon Ecuador besteht Peru aus 3 verschiedenen Zonen.
1. Das pazifische Küstengebiet. Im Gegensatz zu Ecuador aber, eine einzige endlose Sandwüste vom Norden bis tief in den Süden hinein. Oftmals durch Bewässerung bepflanzt und fruchtbar, aber in weiten Teilen sieht es aus wie in der Sahara.
2. Die Andenkette, paralell zur Küste mit schneebedeckten Gipfeln mit Höhen bis zu 6900m und einem bewohnten Hochland mit einer Durchschnittshöhe von 3200m - 3800m.
3. Die Amazonastiefebene im Osten mit Dschungel, Wasser und Regenwald der im Süden an Bolivien angrenzt und im Norden Ecuador umschliesst und bis an die Grenze zu Kolumbien heranreicht.
Ein ziemlich grosses und abwechslungsreiches Land welches uns als 13. Land unserer Reise erwartete.
Von San Ignacio ging es weitere 120km auf ungeteerten Strassen in die Provinzhauptstadt Jaen. Unterwegs hatten wir noch eine Reifenpanne (die 1. seit fast 35.000 km), welche wir hier reparieren liessen. Weiter gings durch grosse Reisanbauflächen ins Tal hinein und immer höher, bis wir einen Pass überquerten der uns langsam zur Küste brachte. Wie schon gesagt besteht diese nur aus Stein- und Sandwüste und lässt einen die vorherrschende Armut noch deutlicher ersehen, als wenn alles durch üppige Vegetation und Blumenpracht verdeckt ist. Unser erstes Ziel war ein kleines Fischerdorf namens Huanchaco, in dem die Fischer seit Jahrhunderten noch mit den selben Reetbooten aufs Meer hinauspaddeln und sich dann surfenderweisse mit den Wellen wieder an Land tragen lassen. Dort genossen wir endlich mal wieder gute Fisch- und Meeresfrüchteteller bevor wir weiterfuhren immer der Küste entlang nach Süden bis in das Drecksloch Chimbote, in dem sich eine Fischmehlfabrik an die andere aneinanderreihte, dementsprechend stank es auch. Aber von dort aus fuhren wir an einem Fluss entlang immer weiter und höher in das Tal hinein. Irgendwann hörte die geteerte Strasse auf und ein Geröllweg stieg immer höher am Hang entlang bis wir nach 8 Stunden Fahrerei endlich in dem kleinen Bergdorf Caraz in der Cordillera Blanca ankamen. Auf 180km Länge und 20km Breite befinden sich dort 50 Gipfel mit 5700m oder höher, mit 6768m ist davon der Mt. Huascaran der Höchste (Perus und der Höchste in den Tropen gelegene überhaupt). Wir schlugen unser Camp in einer kleinen renovierten Finca auf und verbrachten die Tage mit Wanderungen in die Bergwelt. Ausserdem kauften wir uns auch endlich mal einen Beutel Coca Blätter und machten es den Dorfbewohnern nach und kauten das Kraut um die Höhe, den Hunger und die Müdigkeit besser zu verkraften. Ausser einer eingeschlafenen Zunge bemerkten wir aber keine Wirkung und so nahmen wir nach wie vor minimum 3 Mahlzeiten am Tag zu uns. Aber als Tee schmeckt es ganz gut. Von dort fuhren wir weiter nach Huaraz, dem Zentrum der Kletter- und Bergsteigerszene Südamerikas. Jeder der genug Geld hinblättert kann sich hier im wahrsten Sinn des Wortes auf einen schneebeckten Gipfel tragen lassen. Selbstverständlich wird deine ganze Ausrüstung von Trägern und Mulis getragen. Anstatt hoch fuhren wir aber wieder runter an die Küste und weiter nach Süden, schnell an Lima vorbei – die Angie und Jose Luis waren auch gerade zum EU, Lateinamerika und Karibik Klimagipfel da, wie auch alle anderen Staats- und Regierungschefs jeder mit seinem eigenen Flieger. Das zum Thema Klimaerwärmung.
Nach drei Tagen gelangten wir in den kleinen Ort Huacachina in der Nähe von Pisco (in dem der peruanische Wein und der Pisco – eine Art Traubenschnaps hergestellt wird). Huacachina liegt mitten in der Sandwüste und ist eine kleine Oase mit einer Lagune in der Mitte. Von dort aus kann man Ausflüge in die Wüste unternehmen, oder die Dünen erklimmen und sich dann mit Sandboards in die Tiefe stürzen. Aber nach einem Tag hat man auch alles gesehen und wir machten uns auf den Weg zu den Wüstenlinien von Nazca. Über Jahrhunderte hinweg wurden diese, riesigen Figuren von den Menschen in den Wüstenboden gezeichnet. Grund unklar, manche denken sie nutzten zur Komunikation mit Ausserirdischen, andere um astronomische Berechnungen anzustellen. Keiner weiss es genau. Bis zur Mitte des letzten Jahrhunderts blieben sie unendeckt, man baute sogar eine Strasse durch das Bild des Condors. Bis die Fliegerei zunahm und irgendwann endeckten Passagiere eines Fliegers die Muster im Erdboden. Nazca an sich ist ein kleiner hässlicher Ort mitten in der Wüste, welcher einfach nur Glück gehabt hat dass die Linien in seiner Nähe gefunden worden sind. Um die Muster am Besten zu sehen muss man mit einer kleinen Cessna mit 3 oder 5 Sitzplätzen die Gegend überfliegen. Nach dem Anblick der Maschine beschlossen wir diese Sache saußen zu lassen, viel Geld für 2 Tage übelsein auszugeben, schien uns die Sache nicht wert. Wir betrachteten die Linien in Google Earth und in einem ausliegenden Bildband und machten uns wieder auf in die Bergem nach Cuzco dem Zentrum der Inca Kultur und dem Startpunkt zur berühmten Inca Festung Macchu Picchu. Der einzige Campingplatz lag schön auf einer Terasse überhalb der Stadt, dort beschlossen wir nach einiger Diskussion auch, nicht wie üblich mit dem Zug zu fahren (100$ pP) sondern hintenrum erst mit dem Auto nach Santa Theresa und von dort aus weiter zu Fuß zur Zugstation von Hydro Electrica und von dort aus 3 Stunden auf den Bahngleisen nach Aguas Calientes zu gehen. Dieser kleine Ort ist der Ausgangspunkt zu Macchu Picchu – jeder der auf den Berg will muss durch den Ort – super touristisch. Wir kauften uns Eintrittskarten für den nächsten Tag und bezogen Quartier in einem kleinen Hostal. Am nächsten Morgen setzten wir uns in einen Bus und liessen uns auf den Berg fahren.Zum Glück waren wir noch relativ früh dran und somit war die ganze Festung noch recht leer. Die Lage ist fantastisch, hoch über dem Tal, umgeben von den Bergen, sehr schön. Die Festung an sich hat uns jetzt nicht aus den Wolken gehauen (sieht aus wie d`Schneeburg oberhalb von Litischberg - ein bischen größer), es ist eher die Lage die den Ausschlag macht. Und von der eigentlichen Festungsanlage kann man noch einmal höher auf einen anderen Gipfel steigen der das Dorf überragt. Von dort bekommt man einen noch besseren Eindruck welche Mühe die Bauherren hatten diese Anlage auf den Berg zu bauen, ohne LKW und Zug sondern nur erreichbar über den sog. Inca Trail, einen 4 Tage Fußmarsch von Cuzco. Nichts zu vergessen, die bestimmt tausenden von Arbeitssklaven die dabei ihr Leben liessen. Nach 5 Stunden Kletterei und Besichtigung machten wir uns dann aber wieder auf und liefen zu Fuss ins Tal und weiter auf den Bahnschienen wieder zurück nach Santa Theresa. Abends relaxten wir noch in dem dortigen Thermalbad und am Morgen fuhren wir durch das Heilige Tal Richtung Titicaca See. In Tipon, einem kleinen Dorf ausserhalb Cuzcos machten wir zum Mittagessen Halt, ich wollte endlich mal DIE Spezialität der Berge probieren und zwar Cuy oder übersetzt Meerschweinchen oder Guinea Pig. Resultat: War okay aber bedarf keiner Wiederholung. Die Nacht verbrachten wir 100km vorm See im Hochland um die 4000m Höhe. Mit dem Ergebnis dass nach ca. 8 Monaten (Yellowstone NP) wiedereinmal die Scheiben beim Aufwachen gefroren waren. Ausserdem war, aufgrund schlechter Dieselqualität, der Kraftstoff geflockt und die Karre sprang nicht an. So mussten wir 1. unseren Benzinkocher unter den Tank stellen und 2. das Auto in die Sonne drehen so dass sich die ganze Sache erwärmen konnte. Um 10.00 Uhr kamen wir dann endlich, unter Protest des Motors weg. Auf gleichbleibender Höhe trafen wir in Puno auf den Titicaca See, dem höchsten beschiffbaren See der Welt. An einem kleinen Grenzübergang liessen wir Peru hinter uns und fuhren nach Bolivien rein. Mal schauen was hier so los ist, aber anscheinend steckt die Regierung von Evo Morales heftig in der Krise. Einige Landesteile wollen die Autonomie und es gibt im ganzen Land Proteste, Blockaden und Ausschreitungen. Die indigene Bevölkerung (über 50%) steht hinter Morales und seiner sozialistischen Politik der Verstaatlichung ehemaliger Privatfirmen und der Erdölindustrie. Die aus meist weißen bzw. Mestiziden bestehenden Grundbesitzer und Viehzüchter dagegen wehren sich gegen diese Politik mit Streiks und Demos. Außerdem wird gemunkelt dass die USA, die Proteste der Konservativen massiv mit Geld und Logistik unterstützen um die Regierung von Morales zu schwächen. Immer wieder das selbe Spiel. Schau´n wir mal.
Nach einer Runde durch dieses Land werden wir aber nicht wie angedacht, direkt nach Chile wechseln sondern zuerst durch Paraguay zu den Wasserfällen von Iguazu fahren, welche im Grenzgebiet Paraguay, Argentinien und Brasilien liegen und von dort aus durch Argentinien nach Santiago/Chile fahren. So sparen wir uns einen grossen Weg von Buenos Aires später hoch und wir wechseln ein bischen wärmere und kältere Gefilde ab. Bis zum nächten mal. Ciao.
Escrito en Peru
MACHU PICCHU
En un soleado domingo de Mayo, como el de hoy, nos hemos levantado y hemos ido a desayunar, hemos comprado el periódico para leerlo tranquilamente, como es mi costumbre dominical, las noticias hablan de las revueltas en Sucre, donde un grupo de indígenas ha sido apresado y la turba obliga al repliegue de policía y militares. Le han impedido la entrada al presidente de la republica el señor Evo Morales. Estamos en Bolivia a orillas del Titikaka, en una ciudad que se llama Copacabana, como la playa brasileña. Desde la ventana de la habitación solo veo tejados soleados, pero el lago esta detrás, amplio, majestuoso y de aguas de un azul intenso, contaminado, según he oído, por eso ayer me comí un filete, por si la trucha venia del lago.
Salimos de Ecuador hará cosa de un mes, por una pequeña frontera, donde el oficial de turno ni se molesto en revisar los papeles que tanto nos había costado conseguir, y mando a un chiquillo, que estaría a sus ordenes, a abrirnos el paso fronterizo, mientras el seguía viendo la telenovela.
Luego en la parte Peruana poco más o menos lo mismo, un policía en chándal, supusimos que era policía, nos reviso el coche. El permiso de entrada del Toyota nos lo tenia que hacer otro funcionario al que pillamos a la hora de la siesta y salio a atendernos en pijama y de muy mala hostia (normal). Como no encontraron drogas ni armas nos dejaron pasar, pero me llamaron la atención por abuso de prendas. - ¿Donde va con tanta ropa señora? Inquirió el oficial vestido de paisano dominguero.
Una vez en el Perú a rodar por ahí, la carretera estaba fatal por decirlo de alguna manera, si a eso se le podía llamar carretera, partimos la anilla de la rueda con una piedra del camino, que luego nos arreglaron a martillazos en un pueblo. Lo primero que veíamos del Perú no nos gustaba mucho, pueblos donde las casas eran de ladrillo visto, como sin terminar, las calles sin asfaltar o adoquinar, polvo y un calor pegajoso. Pero eso paso, y cogimos la Panamericana, llegamos a un pintoresco pueblo costero llamado Huanchaco. Ahora empieza el invierno por aquí así que tampoco es tiempo para playa, pero el solecito y el pescaito siempre están bien. Nos dedicamos a comer. De allí nos fuimos parque natural de Huaraz, pasando por una ciudad sin ningún encanto, hedía. Chimbote, en Chimbote huele mal, debido a las fábricas de harina de pescado, y toda la ciudad es un caos de moto taxis, camiones, carros y carretas. Los edificios están sucios y descuidados, como sus calles. Que difícil tiene que ser para alguien que nace en un lugar tan apestoso amar su tierra.
Después de un tortuoso camino llegamos a Caraz, en la Cordillera blanca. En las montañas olvidamos la fealdad y el hedor de la ciudad y nos dedicamos a pasear por sus callecitas estrechas, un pueblo serrano. Encontramos un camping-hostal, bastante coqueto, una especie de antigua casona remodelada y convertida en hogar turístico, muy mono todo y muy simpático el dueño y el chaval que trabajaba con el. Allí colocamos nuestro campamento y
pasamos un par de días subiendo y bajando la montaña. A 4000 y pico de metros, los paseos se hacían un poco pesados, por el mal de altura o sorocho, cuesta respirar, se acelera el pulso, y te dan mareos. Pero los locales tienen sus remedios caseros, la hoja de coca. Te facilita un poco la respiración, te da energía y de paso te duerme la lengua y el paladar, al menos eso es lo que yo note y sigo notando porque la voy comiendo por todo el camino. La venden en todos los mercados en bolsas o bolsones, el Philipp la toma en té, todas las mañanas, se rellena su termo y se lo lleva de paseo, yo prefiero mascarla. Al principio me sentía un poco cabra, mascando la hierba amarga, pero ya le he cogido el truco. La voy mascando poco a poco y me la coloco en las encías, hasta que me aburro y la escupo, como los vaqueros escupían el tabaco, escupo verde y a veces se me queda entre los dientes, que asco de mí.
La cordillera blanca es una maravilla de la creación, una cadena de montañas con sus picos nevados, que aun no han perdido toda su nieve, pero sí una cuarta parte en los últimos diez años, y suma y sigue. Por eso en Lima se encontraban nuestros respectivos presidentes, cuando atravesábamos la ciudad, justo el día de la cumbre ALCUE. América Latina Caribe y Europa. Y digo yo, si venían a una cumbre para luchar contra el cambio climático y la pobreza, porque no se vinieron todos los mandatarios europeos en Airtobus, si venían tos pa´ka.
El ZP podía haber llamado a la Merkel. - Oye Angelita que mejor me voy para Frankfurto yo, y salimos todos de allí.
-“Pero no me costa Trrabajo recojerte Jose Luis, nosotrro vamo pasar por ähí, de todas las manerras”. Le hubiese contestado la Angi.
Lo que se ahorrarían en gasolina, anda que no.
Después de Huaraz seguimos camino Pisco, donde hacen un aguardiente de uvas que lleva ese nombre. No esta malote, por cierto.
Cogimos la panamericana de nuevo, que va por la costa. El paisaje de la costa es un puritito desierto de arena, lo único que se ve por el camino aparte de la arena son polleras industriales, de algún sitio tenían que sacar las grandes cantidades de pollo que consumen por estos países porque todas no pueden ser gallinas de patio o ecológicas, como las llaman ahora.
Paramos en un Oasis Huancachina, pero nos perdimos un poco antes de llegar y fuimos a dar a un poblado que había sido destruido por un terremoto hacia solo un año, y estaba todo destrozado, parecía zona de guerra. Y justo una duna detrás el oasis la mar de arregladito para los turistas, cuando hay interés todo se arregla.
Luego a Nazca, para ver las líneas, pero solo se veían a vista de pájaro, y como una vez juramos no volver a subir a una avioneta, tuvimos que seguir nuestro. Hasta la ciudad de Cusco, capital del imperio Inca, la antesala del Machu Picchu.
La ciudad tiene su encanto, callecitas estrechas y empinadas, reconstruida a partir de la antigua ciudad Inca, los españoles aprovecharon los edificios para construir encima de ellos, como hicieron con las mezquitas árabes, y es que somos tan aprovechaos. De todas maneras no hicieron un mal trabajo, porque quedo bonito, y ahora va mucha gente a verlo. Bueno pues ya le toca el turno a los Incas, por esta parte hay ruinas por doquier, pero nosotros acabamos un poco hartos de las ruinas mayas, y pasamos de los Incas, lo único que nos interesa de ellos es el chocolate. Había muchas mas tribus pero ellos dominaban en el tiempo en que llego Pizarro, que por lo visto era porquero, criador de cerdos, y uno de ellos a su vez. En Perú se hablan además del español, el quechua y aymara.
Paseando por sus calles tuvimos la oportunidad de ver el folklore peruano en todo su esplendor, si no era en todo su esplendor no nos dimos cuenta, porque era nuestra primera experiencia. Bailes, música y disfraces, en un desfile callejero, muy del gusto del turista.
Estos días soleados en el camping de un holandés, a 20 minutos a pie del centro ciudad, podían haber sido idílicos, a no ser por el fortuito encuentro, en el camping, de una pareja de alemanes retirados que se aburrían el uno del otro y trataban de entretenerse con nosotros. Ella una hipocondríaca (con to la cara de la Aramis Fuster) que necesitaba atención y no precisamente medica, todas las horas del día. Primero me hablo de lo difícil que era encontrar una lavandería en condiciones por estos lugares, donde dejaran la ropa impoluta, por eso ella prefería cocerla en agua hirviendo y así no quedaban manchas, y yo me miraba la solapa que casi siempre la llevo adornada con alguna que otra lámpara, sospeche de una señora que hace camping y se preocupa tanto de la colada, ya que todo viajero que se precie debe llevar algo de mugre incorporada. Eso solo fue el principio, porque en un arrebato de sinceridad, después de una hora de intensa amistad y confesiones de detergentes, me aseguro que probablemente había contraido la rabia, puesto que unos días atrás, sin saber como ni porque, comió del mismo plato de un gato que se coló en su caravana, y tenia los síntomas del mal, dolor de cabeza, malestar general, no muy intenso pero malestar y una ligera fiebre. No había recibido atención médica apropiada, y temía que en una semana moriría irremediablemente, si se confirmaban sus sospechas. El marido se quitaba de en medio cada vez que ella aparecía contando su historia. Pero cuando nos librábamos de ella, entonces llegaba él. Optamos por pasar la mayor parte del tiempo en la ciudad o encerrados dentro del coche. Y nos marchamos en busca del Machu Picchu antes de lo previsto. Según la guía solo se puede llegar allí en tren o haciendo el Inca trail, una caminata de cuatro días por la montaña. Pero hay otra alternativa y es ir en coche hasta un pueblo llamado Santa Teresa, dejar el coche en el camping de Genaro Mosscoso, buena gente el hombre, me llamaba señorita, y no dejaba de maravillarse con nuestro coche casa, que bonito, que bonito, decía. Desde el pueblo, se caminaban unas dos horas a la parada del tren y una vez allí, o bien coger el tren o seguir caminando por la vía tres horas a Aguas Calientes, al pie del Machu Picchu. Y caminamos, por supuesto, cinco horitas cuesta arriba, que eso no es na´, además de barato, es lo mas sano que hay. A las 9.00 salimos de donde Genaro y llegamos al pueblo de Aguas Calientes a eso de las dos de la tarde, lo peor no fue el camino, lo peor fue el paso en carrucha por un sitio donde el puente estaba aun en construcción y cruzabas el río en una cajita de madera con un sistema de poleas. Y no digo como lo pase, además no me pude ni montar con Philipp, sino que me toco ir con uno que estaba en la cola y no pude ni gritar.
Al llegar al pueblo lo primero que teníamos que hacer era sacar dinero. Solo había un cajero. Y estaba estropeado. El banco estaba abierto para reclamar, pero como nosotros, había al menos un centenar de turistas con dinero plástico. Esperamos pacientemente nuestro turno, para que nos dijeran que al día siguiente, en el tren de las diez vendría el técnico y que como mucho a las doce el problema estaría solucionado, ellos no estaban autorizados a darnos efectivo con nuestras tarjetas. Las entradas del Machu Picchu, se compran en el pueblo antes de subir, pero el pago es en efectivo. Solo teníamos 40 dólares y eso solo nos llegaba para una entrada y teníamos que comer y dormir esa noche, así que a esperar que arreglaran el cajero. No tengo derecho a quejarme, pero como se puede concebir, que en un destino turístico mundial, no haya algo tan común, corriente y esencial, como un cajero automático que funcione, están perdiendo dinero. Lo que mas hay son restaurantes y puedes pagar con tarjeta en algunos, con un 10% de recargo, seguramente son los comerciantes los que se cargan el cajero, porque al parecer sucede muy a menudo. Así que el día que vayáis, llevad dinero en efectivo.
A la mañana siguiente obtuvimos la plata, y pudimos comprar las entradas y tomar el autobús que te sube los ocho Km. que distan del pueblo a la ciudad perdida. La intención de mi Felipe, como no, era subir andando. Pero pude persuadirle.
Que puedo decir del parque arqueológico de Machu Picchu, pues que esta muy lejos, que esta muy alto y que allí no se llega se va, como dijo no se quien, de no se donde. No me extraña que tardaran tanto tiempo en encontrarlo y lo descubrió uno que iba buscando otra cosa, como ha pasado tantas veces. Aparte de eso, que esta en un enclave de ensueño, porque mires donde mires solo ves la grandeza de las montañas boscosas. En mi cateta opinión, la arquitectura no es tan impresionante, pues la estructura es bastante parecida a la de los pueblos medievales, sin tener en cuenta el hecho de que ellos construían encajando las piedras como piezas de un puzzle, eso y estar construido a tanta altura. No esta claro aun y no creo que lo este nunca para que se fueron tan arriba a construir esa ciudad. Otra vez se sabe bastante poco.
Una vez dentro puedes subir, si entras en el cupo de 400 diarios, a Wanapicchu, si llegas arriba sin que se te salga el esófago por la boca, habrá merecido la pena, pues la vista es todo un espectáculo. Y si además coincides con un grupo de cincuentonas, disfrazadas con todo lo que han podido comprar en las tiendas de artesanía, que suben comiendo coca, para hacer un ritual, de yo no te puedo decir que cojones, mejor que mejor, porque el espectáculo es doble.
¡Eha!, pues una cosa mas tachada de la lista, ahora 40 Km. andandito de vuelta pa’casa, o pa’l coche, que es lo mismo en nuestro caso, y dando un gran rodeo además, para no tener que pasar por el puente carrucha. Llegamos al camping justo antes de que anocheciera y por suerte, en el pueblo había aguas termales, que después de dos días andando sientan muy, pero que muy bien.
Aun nos quedaba hacer una cosa mas en Perú, al menos al Philipp, porque yo me negaba, era comer cuy o guinea pig, una especie de ratita al horno, muy apreciada por estos lares, Te la sirven enterita con sus patitas y todo, probé un poco, como un hilo de carne, su sabor es dulzon, y no sabe a nada que haya probado antes. A Phil le gusto, espero que no me pida que se la prepare en casa, porque podrá saber bien, pero da una grima ver al bichito tostado con la boca abierta y los dientecitos y las patitas chamuscadas, que no se como se lo pudo comer.
Todo lo que no nos ha molestado la policía en 40.000Km. de viaje nos ha molestado aquí, toda absolutamente toda la policía de carretera que hemos visto nos ha dado el alto, parecía que se avisaban por radio, algunos eran correctos y otros unos chulos. Uno en particular andaba buscando como multarnos o como conseguir algún ingreso extra e intento extorsionarnos, además el tío se estaba comiendo no se que fruta, pero mientras revisaba nuestros papeles escupía la piel, y cuando se la termino, procedió a limpiarse los restos con ayuda de uñas y se pasaba la lengua por entre los dientes absorbiendo aire y seguía escupiendo. De todas maneras no sabia por donde coger los papeles porque están en alemán y aunque tienen su versión en castellano no se la facilitamos, no tuvo más remedio que dejarnos ir, sin poder sacarnos ni un solecito.
Cerca de la frontera tuvimos que hacer noche en medio de la pampa, se nos hizo de noche y no nos gusta conducir a oscuras, entre otras cosas porque aquí los muy… no cambian las luces, te cruzas por la carretera ya sea coche o camión y dejan las largas puestas y te deslumbran y lo peor es que hay mucha gente que anda por el arcsen o va en bici por la noche y si estas deslumbrado, puede que no los veas y te los llevas por delante.
Decidimos pararnos en un llano, para pasar la noche. A eso de las cuatro de la mañana nos despertamos, estábamos helaitos, no solo nosotros, las ventanas del coche también pero por dentro, era nuestro vaho, congelado literalmente. Vamonos de aquí, mejor morir en la carretera que aquí como pollos. Pero al arrancar el coche no prende, arranca pero no le llega gasoil. ¿Por que?, porque también se ha congelado el combustible. A esperar que salga el sol y se caliente el tanque y el gasoil vuelva a su estado liquido y podamos avanzar. A las nueve de la mañana decidimos ayudar un poco y colocamos el hornillo debajo del tanque y media hora mas tarde ya estábamos arrancados y es que el hornillo es mucho hornillo Además nos ayudo a nosotros también a calentarnos, porque nos preparamos un chocolate que nos devolvió la vida. Ahora el frío no nos cojera desprevenidos por eso estamos en un hotel, y le hemos comprado un liquido al Toyota para mezclar con el diesel y que no nos vuelva a pasar.
Pensábamos ir al valle del Colca, donde se ven los cóndores, porque les echan comida muerta, para que se queden por allí y atraer de paso a los turistas, pero nos fuimos para el Titicaca, que tiene parte peruana y parte boliviana. Y nos hemos pasado a la frontera de Bolivia, hartos del Perú.
Muchas mas cosas podría decir… pero si lo cuento todo que voy a dejar para los nietos, si me da tiempo a tenerlos. Mañana vamos para La Paz, que no es la capital pero lo parece. Las cosas andan un poco revueltas para el Evo, tiene problemas internos en el país, si leéis las noticias internacionales os lo aclararan. Que yo ya he escrito bastante por hoy y por un par de semanas más.
Escrito en Peru
Südamerika beginnt jetzt.
Nach 3 Tagen in der Grossstadt Panama City bestiegen wir eine kleine Propeller Maschine, welche uns übers Darien Gap nach Cartagena bringen sollte – mit Zwischenstop in Barranquilla (Kolumbien). Der Flug lief problemlos, im Gegensatz zu unserem letzten Propellerflug über den Canyonland Nationalpark in Utah/USA.
Als wir in Cartagena ausstiegen bemerkten wir gleich die erhöhten Sicherheitsmaßnahmen ausgelöst durch die Bedrohung der FARC Paramilitärs. Wir nahmen den Bus in die wunderschöne Innenstadt, welche sich als ein architektonisches Juwel darstellte. Leider war nur die alte Innenstadt dermaßen herausgeputzt und frisch gestrichen. Sobald man sich aber außerhalb der Stadtmauern aufhielt war man mitten im übelsten Ghetto.
Wir wollten erst von dort nach Quito (Ecuador) quer durch Kolumbien mit dem Bus fahren, ein 48 Stunden Horror Trip. Aber aus Sicherheitsgründen überflogen wir das gesamte Gebiet mit dem Flieger in 5 Stunden, mit Zwischenstop in Bogota. Wieder eine neue Stadt, diemal Quito die Hauptstadt Ecuadors auf 2500m gelegen. In der alten kolonialen Innenstadt bezogen wir eine kleine Herberge und erkundeten die Stadt, welche den Eindruck machte Ende der Siebziger stehen geblieben zu sein. Es regnete recht viel und so saßen wir auch oft im Café und tranken heiße Schokolade und aßen Torten und Kuchen. Laut Reiseführer war eine der grössten Attraktionen in der Gegend, die auf dem Äquator gelegene Anlage „Mitad del Mundo“ – Mitte der Welt. Diese besuchten wir am daruffolgenden Tag und am nächsten nahmen wir den Bus, welcher uns an die Küste nach Guayaquil bringen sollte um dort das Auto abzuholen. Wie vereinbart, trafen wir am Montag morgen um 8.00 Uhr Fabian im Büro der Schiffsagentur wieder. Nachdem wir die Bill of Loading und weitere Papiere ausgehändigt bekommen hatten, machten wir uns noch am selben Tag auf in den Hafen. Die Kurzversion von den darauffolgenden 3 Tagen ist, daß keiner genau Bescheid wusste was in unserem Fall zu machen sei – normalerweisse werden Maschinen oder Früchte im- oder exportiert aber nicht 2 Reisemobile irgendwelcher „reichen“ Europäaer. So bestiegen wir drei pünktlich jeden morgen den Bus von der Innenstadt zum Hafen – wie alle anderen Hafenarbeiter auch und präsentierten uns vorm Hafeneingang ausgestattet mit reflektierender Weste und Schutzhelm. Am 2. Tag fuhren wir das Auto dann aus dem Container in eine Lagerhalle. Dann machten wir uns auf zum Zoll, Drogenkontrolle und Migration. Dank Vanessa weiblichem Charme hatten wir dann ab dem 2. Tag, einen für unseren Fall extra abgestellten Zolloffizier. Und am Mittwoch den 30. April um 17.00 nachmittags fuhren wir die Autos aus dem Hafen. Eine Stunde später und wir hätten bis Montag warten müssen, wegen der Feiertage. Wir besorgten uns noch einen Satz neuer Reifen und machten uns dann auf in die Anden nach Riobamba. Dort wollte ich mit einem Zug, auf dem Waggondach sitzend, eine der schwierigsten Zugstrecken überhaupt befahren. Leider war der Zug schon seit 3 Monaten außer Betrieb aufgrund fehlender Ersatzteile und so ging dass leider nicht. Also fuhren wir weiter durch eine prächtige Berglandschaft, vorbei an dem schneebedeckten Vulkan Chimborazo mit 6500m Richtung Peru. In Cuenca, einer schönen Kolonialstadt, verbrachten wir eine Nacht und fuhren anschliessend durch die Berge weiter nach Vilcabamba, berühmt für seine Bewohner die im Durchschnitt über 100 Jahre alt werden. Dort verbrachten wir 4 Tage auf einer kleinen Finca, speisten gut und Vanessa liess ihren „geplagten“ Körper wieder auffrischen. Von dort an wurde der Weg sehr krass und wir holperten erst nach Zumba, einem von Gott und allen anderen verlassenen Ort im Grenzgebiet zu Peru und weiter auf einem Geröllfeld von Weg zur Grenze. Dort hatte keiner der Beamten, weder auf ecuadorianischer noch auf peruanischer Seite eine Uniform an, noch machte man sich großartig Mühe die Papier anzuschauen. Der Grenzpolizist gab uns die Ausreisestempel in den Pass und wies seinen ca. 10 Jahre alten Sohn an, uns die Schranke aufzuschliessen. Wie wir von den Peruanern auf der anderen Seite mitgeteilt bekamen, bewegten sich die Ecuadorianer auf der anderen Seite hauptsächlich im Benzin- und Dieselgeschäft. In Ecuador kostet die Gallone (3,8 liter) stattlich überwacht genau 1,03 Dollar (d.h. der Liter Diesel kostet ca. 0,17 € Cents) und in Peru ca. 5 Dollar. So verkaufen die ecuadorianischen Grenzbeamten den Peruanern die Gallone für 3,50 Dollar und machen ein gutes Geschäft. Selbstverständlich hatten wir in Zumba an der letzten ofiziellen Tankstelle unsere Tanks randvoll gefüllt mit insgesamt 280 Litern zum Preis von 75 Dollar.
Und dann waren wir in Peru, mussten aber ersteinmal im Niemandsland auf der Brücke vor der peruanischen Schranke warten bis Real Madrid fertig gespielt hatte, um dann die Einreiseformalitäten zu beginnen. Aber auch dies war irgendwann erledigt und wir konnten weiterfahren und zwar nach San Ignacio – 30km und ca. 3 Stunden!!! entfernt. Das ist aber dann eine neue Geschichte.
Vuelva usted mañana.
Otra vez llevo bastante sin escribir, pero tengo mis razones y no creáis que lo hemos pasado a la Bartola (que era una que se pasaba el día tumba), hemos estado trabajando, por llamarlo de alguna manera, ocupados con la burocracia del tercer mundo, que no dista mucho de la del primero, al menos la de mi país.
Estábamos en Las Lajas la ultima vez que escribí, esperando las tarjetas y mientras jugando al monopolio, que entretiene bastante. Llegaron las tarjetas, las dos al mismo tiempo, es la primera vez que trabajan mejor en España que en Alemania, las mías tardaron tres días y las se Philipp 15 y encima su paquete venia abierto.
Bueno ya estábamos listos para partir, en el tiempo que estuvimos en Lajas habíamos contactado con la agencia que se encargaría de contratar el carguero para enviar el coche de Panamá a Sudamérica. Decidimos enviarlo a Ecuador porque nos daba un poco de jindoy (lo escribo como lo siento) pasearnos por Colombia con tanto guerrillero suelto y mas ahora que están bastante revueltos desde que se cargaron al Raúl Reyes, que era el segundo de abordo de las FARC. Bueno el caso es que pa’ Ecuador, Guayaquil. La chica de la agencia Evelyn, nos dijo que estuviésemos en Panamá City, al menos tres días antes de la salida del barco, y eso hicimos. Salimos de Las Lajas de madrugada un martes, no sin antes despedirnos de todos los lugareños, lo que nos llevo un par de días.
Una vez en Panamá City, los pasos a seguir, antes de embarcar, eran dirigirnos ala PTJ Policía Judicial Territorial, para que comprobaran que el coche era el mismo que había entrado en el país y que era de nuestra propiedad, luego recoger una firmita en secretaria, de la misma PTJ y otra mas en aduana, nada mas sencillo, ja ja. Era miércoles las doce de la mañana, creímos poder tenerlo todo arreglado al final de la tarde.
Llegamos a la PTJ que estaba en un barrio de lo mas selecto de la ciudad, las instalaciones estaban rodeadas con a valla metálica, que separaba las inmediaciones de la comisaría de un suburbio de casas desvencijadas y sucias, en casi cada esquina un policía militar, rifle en posición, cuidaban el barrio. ! Bueno estamos dentro de la comisaría, pensamos sin alivio! Teníamos que esperar una hora, pues llegamos a la hora del almuerzo, que es sagrada, así que mientras esperábamos en la especie de descampado donde se realizaban las inspecciones, fuimos testigos de una balacera o tiroteo como lo llamamos nosotros. Oímos un petardazo, que en realidad era un tiro y luego otro y otro, a menos de 100 metros pudimos ver a unos militares correteando y protegiéndose detrás de un muro mientras disparaban, gente corriendo y curiosos asomándose a las ventanas de los edificios, algunos ni se inmutaron, será algo normal. Unos funcionarios salieron de las oficinas y nos invitaron a esperar dentro, por si acaso.
Cuando llego nuestro turno de revisión le explique al funcionario que nuestro coche no tenia numero de motor o mejor dicho que los coches en Europa se identifican por el numero de chasis, que es el que aparece en los papeles, menos mal porque si hubiese aparecido el numero de motor nos hubiésemos quedado allí, porque recordareis que tuvimos que cambiar el motor al principio de la aventura. Bueno pase, nos aceptarían el numero de chasis. Pero a las 4: 15 nos informan que el número que había en el documento que nos habían dado en la frontera al entrar al país, no coincidía con el del vehículo. Claro se habían equivocado y faltaba un 1, un solo 1. No lo aceptaban, así que tendríamos que volver a un puesto fronterizo a que nos lo arreglaran, ¡tú estas loc0! Nos fuimos a migración que estaba a unos 10 minutos en coche, cerraban a las 4:30, llegamos a 4:40, pero el funcionario aun estaba allí, y se avino a solucionarnos el problema. Tardo 2 minutos en añadir el uno al documento. Volvimos corriendo ala PTJ, pero por mucho que suplicamos, no nos dieron los papeles, vuelva usted mañana. Pues a volver al día siguiente.
Estando en la PTJ, coincidí con un compatriota afincado en Costa rica, que estaba acompañando a un amigo que se había comprado un coche en Panamá, y llevaba dando vueltas ocho días para que le dieran el permiso para salir del país. Así que nos dio ánimos, un día mas no era nada. Tomas, madrileño que casualmente veraneaba entre Roche y el Novo, estaba hasta los mismísimos de los Panameños, y a punto de perder los nervios. Al día siguiente aun estaba allí, como nosotros, pero ellos ya se iban, nosotros seguíamos, porque se habían vuelto a equivocar al redactar los papeles. Mientras tanto nos llamaron de la agencia que tenían otro coche para compartir container. Los envíos se realizan en contenedores, los hay de 20 o 40 pies, lo ideal es compartir uno de 40 pies porque los gastos van a medias y la diferencia de precio entre uno y otro es solo de 100 $. La agencia había enviado al turista a realizar los tramites y decidimos esperarlo para ayudarle, se trataba de un belga, Fabián, con un Land Rover, equipado casi como el nuestro, y que hacia un viaje como nosotros, solo que el estaba dando la vuelta al mundo, pero en el mismo tiempo, el salio de Bélgica en agosto y ya había pasado por Kazajstán, Mongolia, Rusia, China, Vietnam, Australia, Norteamérica y Centroamérica, después de Sudamérica se dirigía a África. Abreviare diciendo que a las 4:30 aun no estaban nuestros papeles, y pretendían que volviésemos al día siguiente ¡ni modo! Nos fuimos a hablar con un comandante o capitán o no se que era pero mandaba, porque llevábamos dos días en las dependencias de la PTJ y por una serie de errores aun estábamos allí, así que la liamos, un poco solo, y el oficial al mando se puso a echarles broncas a todos los que se habían equivocado, a la secretaria que imprimió el documento cuatro veces, a los inspectores que también se equivocaron y a nosotros por turistas cojoneros y molestos, que venían a incordiar a la hora de salida, el mismo se encargaría personalmente, pero obligo a la secretaria a llamar a la agencia para echarle a ellos una bronca también.
Los trámites son una comprobación y dos firmas, pero claro si cada vez que rellenan un documento, se equivocan en una cifra o un nombre el proceso se demora y con nosotros se equivocaron todos. A las 6 de la tarde ya teníamos el documento, Fabian también, pero era tarde para el siguiente paso, en esto nos llamo la agencia para decirnos que no había prisa, porque el barco retrasaba su salida cuatro días.
De todas maneras podíamos estibar antes si queríamos, el carguero salía del puerto de Colon en el Atlántico, allá nos fuimos y de camino nos fuimos a ver el famoso canal de Panamá, fuente de riqueza y prosperidad, para los políticos y especuladores de este y de otros países.
Dejamos los coche en el Puerto dentro del container, en el puerto los tramites no fueron muy complicados, solo estuve dos horas de ventanilla en ventanilla. No llegarían antes de diez días así que ese era el tiempo que teníamos para llegar a Guayaquil en Ecuador, quedamos con Fabian en que nos veríamos en Guayaquil. Y el siguió su camino y nosotros el nuestro.
Queríamos al menos pisar Colombia, y tomarnos un café con Juan Valdez, ya que estábamos ahí tan cerca. Nos fuimos en avión para Cartagena de Indias. En Cartagena después de ver unos cuantos cuartuchos, nos tuvimos que gastar los cuartos y elegimos un hostal bastante señorial con tele por cable, regido por doña Tulia, una negra gorda con cara de mala leche, que daba ordenes desde la mecedora que tenia enfrente de la tele, que estaba viendo todo el día telenovelas y a la que nunca vimos de pie. No conseguimos arrancarle ni una sonrisa, es mas hasta daba miedo preguntarle algo. El resto del personal era más amigable.
Cartagena es una de las ciudades más hermosas que hemos visitado, me refiero el centro, un pintoresco casco antiguo rodeado de murallas que antaño protegían la ciudad porteña del acoso de la piratería, al pasearme por sus murallas tuve la sensación de haber estado allí antes o en un lugar muy parecido… No se porque.
Las murallas protegen ahora un conjunto histórico monumental, de iglesias, templos y edificios de fachadas coloreadas con balcones de madera adornados de flores, cuidado y rehabilitado con exquisita elegancia. Durante el día los puestos de frutas exóticas y no tan exóticas, acentúan los colores de la ciudad, vendedores ambulantes, coches de caballos, turistas y residentes se entre mezclan en sus bulliciosas calles, bañadas por un sol brillante y abrasador. Y al caer la tarde, cuando desaparecen los vendedores y el astro rey se marcha a otras latitudes, la ciudad se vuelve más hermosa aun si cabe, pasear por sus calles ahora tranquilas y frescas se convierte en toda una experiencia mística (bueno tampoco es pa tanto), pero la noche y el día son dos espectáculos diferentes y dos formas muy distintas de vivir una ciudad y aquí lo aprecias.
Pero por el contrario al salir del casco antiguo, el resto de la ciudad es un verdadero contraste, ya no están pintados los edificios, ni hay flores en los balcones, no hay ni balcones. Tomamos un autobús para ir a la otra punta de la ciudad y lo que vimos no tenia nada que ver con la Cartagena turística, basura, mugre y miseria, fuera de las murallas.
De Cartagena tomamos un avión a Quito, con escala en Bogota pero ni salimos del aeropuerto. En Quito nos alojamos en la ciudad vieja, ya estábamos en el Ecuador.
No puedo decir que haya ido al fin del mundo, pero si he llegado a la mitad, porque allí precisamente es donde hemos estado en “ciudad mitad del mundo”. Latitud 0’0’0’, el Ecuador.
Quito es una ciudad bastante monumental hay montones de Iglesias y edificios coloniales, pero me dio la sensación de ciudad anticuada, que no antigua, no por los edificios sino por sus comercios, las tiendas de zapatos parecen las alpargatarías donde me compraba mi madre las babuchas en invierno y las playeras o cangrejeras para que no nos cortáramos al bañarnos en la playa, que por supuesto nunca nos poníamos, las tiendas de ropa son como el extinto palacio de la moda o estilo Merchán. Se respiraba un aire vetusto y enmohecido. No es fea ni esta descuidada solo anticuada. Esto en la parte vieja, que huele a puchero por todas partes. Hay montones de panaderías pastelerías, eso si unas tartas y pasteles riquísimos, en todo Ecuador, se ve que hay tradición pastelera, desde que hemos llegado merendamos seis veces al día. Por otro lado el sistema de transporte es de los mejor organizados hasta ahora, con una red de tranvías que enlazan con autobuses y llegan a todos los puntos de la ciudad. En Quito pasamos tres días, luego cogimos un autobús a Guayaquil. Un trayecto de ocho horas. Guayaquil es bastante más moderno que Quito, a pesar de ser la capital. Parece que han invertido más en los últimos tiempos. No tiene por supuesto la majestuosidad de los edificios de la capital, pero han construido un malecón del que pueden sentirse orgullosos “los monos”, así llaman los quiteños a los guayaquileños y no pregunten el por qué.
Esto de describir ciudades es un coñazo, y no he dicho nada de Panama City, ni lo voy a decir.
Como acordamos, nos encontramos con Fabian, a primera hora del lunes en la puerta de las oficinas de la agencia marítima, a las once de la mañana teníamos los documentos y nos dijo la chica que nos llamaría para decirnos cuando podríamos retirar el coche, seria esa misma tarde o al día siguiente a mas tardar. A la una de la tarde del mismo lunes Fabian recibió su llamada, lo único que encendió fue que llevase las llaves del coche con el y preguntase por un tal Gerardo Benítez. Tres guiris deambulando por un puerto preguntando por el señor Benitez, nos iban mandando de un lugar a otro, llamamos tres veces a la agencia, para que tuvieran a bien enviar al señor Benítez a buscarnos a nosotros, pues éramos mas localizables que el, tres blanquitos en pantalones cortos y con mochila al hombro, no habría perdida. Cuando dimos con Gerardo eran las cinco de la tarde, ya se había ido todo el mundo. Así que vuelva usted mañana. Mañana a las 8:00 como clavos estuvimos allí. Para aligerar trámites, habíamos pedido el día anterior un pase de entrada al muelle, esto la mar de moderno, con una clave y con tu huella dactilar, pasas al recinto portuario, también tuvimos que alquilar cascos y chalecos reflectantes por seguridad. Mi huella me dio problemas para entrar y forme una cola vergonzante, me dejaron pasar solo con una firma. Aunque llegamos a las 8:30, al lugar donde estaba el container, no lo abrimos hasta las 10:40, cuando llego el agente de aduanas un negrote guasón al que le caí en gracia y no nos multo por demora, por que la apertura debía haberse realizado el día anterior, que si llegamos, pero no encontramos el sitio a tiempo. El mismo recordaba habernos visto el dia anterior.
Bueno los coches fuera del container que no del muelle, ahora a aduana a solicitar inspección, otra vez para fuera a las oficinas, a buscar y preguntar, porque aunque nos dieron toda clase de explicaciones, nosotros seguíamos perdidos peregrinando de mostrador en mostrador y nadie sabia nada o casi nada. Cuando encontramos a uno que sabía lo que había que hacer, nos dijo que la carta de la agencia marítima estaba mal redactada y nos tacho todo y nos escribió encima la manera correcta. Tuvimos que buscar un Internet con impresora y rescribir las cartas de petición de desestiba. El Philipp empezaba a ponerse nervioso, rescribimos la carta e hicimos todas las fotocopias requeridas, y eran muchas, pero ya era la hora de almorzar, que aquí también es sagrada, volvimos a la hora, el funcionario encargado de mi caso me pidió que le asesorara, pues los documentos estaban en alemán y francés, solicito permiso para que yo y solo yo pasara al interior de las oficinas de aduana. Y así fue como yo misma dicte los documentos, al funcionario, apellidos, direcciones, año, color y numero de chasis del vehículo… Eso no era todo aun quedaba otro tramite, y eran casi las cuatro, en las oficinas volví a coincidir con Luis, el negrote simpático y adulador de aduana, al verme allí se ofreció a ayudarme, me dejo pasar a otra dependencia, que ya estaba cerrada, con un montón de camioneros aporreando la puerta para que los dejaran pasar y la guiri paso recomenda, luego agilizo los tramites de mis papeles y luego los llevo no se donde. Desgraciadamente eran ya las cinco así que mañana otra vez, pero el se encargaría mañana de asignarnos otro agente. Mañana otra vez al muelle a las ocho con casco y chaleco, como todos los trabajadores. Luis nos dio los papeles llamados, providencia y nos asigno un colega Ricardo que nos inspeccionaría el coche, Asi podríamos salir por fin. Yo no pude volver a entrar porque mi clave no funcionaba y un dia pase pero dos no, me quede fuera escuchando historias. Aquí todo el mundo tiene un pariente en España, hable con mucha gente en mi tiempo de espera, en las instalaciones portuarias y todas las historias eran las mismas. La mujer de mi hijo, mi madre, mi sobrina, mi hermano, mis tíos… todos andaban en Madrid, Murcia o Barcelona. Todos marcharon un dia, buscando un futuro mejor.
Philipp y Fabián volvieron, sin el coche, era la hora de almorzar, y el encargado del almacén (bodega) estaba en su pausa. Luego volvieron a entrar y a salir otra vez, sin el coche, faltaba pagar el tiempo que el coche había pasado en almacén. Mientras corrían del banco a las oficinas yo esperaba con Ricardo que se había tomado el asunto muy a pecho y no nos abandonaría hasta que tuviésemos nuestro coche. Lo peor de todo era que el dia siguiente era 1 de mayo, y eso significaban cuatro días, si no sacábamos el coche esa tarde. El coche ya estaba fuera del almacén, pero no del puerto otra inspección mas en la puerta, vuelven a faltar mas fotocopias, corremos a hacerlas, ya estamos en la puerta, nos dan los papeles, todos equivocados, los nombres de Fabian y Philipp cambiados cada uno con el coche del otro, los vuelven a arreglar, luego al Philipp le ponen que tiene un Toyota Land Rover, lo vuelven a cambiar. Vale, el ultimo control, el policía se queda con todos los millones de copias que teníamos y me da por preguntar cual es el papel que nos van a pedir al salir del país? –La providencia. De la que no tenemos ninguna copia. Gracias a que Ricardo venia con nosotros nos permitieron ir con el coche a hacer las fotocopias con la promesa de devolverlos en unos minutos, esta vez me equivoque yo, que cuando llegue a la fotocopiadora, la única que quedaba abierta, porque era un restaurante donde mientras te comías un pollo con arroz, el camarero te iba agilizando el papeleo, había cogido los papeles equivocados, como no otra vez a correr el Fabián no perdía la calma, para el fue bastante rápido, ya que en San Francisco tardo doce días en recuperar su coche, el Philipp sí. A las seis poco más o menos salimos del muelle con nuestros coches, nuestros documentos y nuestros nervios. Sabiendo que si no hubiese sido por el hecho de ser una rubia simpática en un muelle de un país latino, aun estaríamos allí.
Estuvimos un dia mas en Guayaquil, Fabián siguió su camino, supongo que volveremos a verlo, Bélgica esta bastante cerca y es un tío bastante legal y muy simpático, lo que solemos buena gente, lo hemos pasado bien con el. Ha prometido visitarnos cuando vuelva a su vida normal.
Que horror cuatro paginas y no he dicho nada, no se puede estar tanto sin escribir, ahora estamos en Vilcabamba o el valle de la longevidad, porque sus habitantes llegan a los cien años, así que la atracción del pueblo es ver pasar viejos. Hablando en serio, es un valle rodeado de montañas, los Andes mismamente. Hemos pasado por Cuenca, Loja y un par de pueblitos de los Andes. El paisaje vuelve a ser espectacular. Da igual lo que pueda contar nunca podré describir con palabras el sentimiento que provoca contemplar estas montañas. Por hoy ya es bastante. Ya estamos cerca de Perú. Ahora nos esperan el Machu Pichu, el lago Titicaca, y las misteriosas líneas de Nazca. Hasta otra.
Panama zweiter Teil.
Am Mittwoch morgen um 4 Uhr sind wir endlich aus Las Lajas rausgekommen. Sind parallel zum Meer auf der Panamericana ca. 350km bis nach Panama City gefahren, dem Miami Zentralamerikas. Da wir eh schon ein bischen knapp waren, schauten wir gleich beim Büro von Barwil vorbei, mit denen wir unser Auto nach Ecuador verschiffen wollten. Nach langem Hin und Her haben wir uns entschieden, das Auto nach Ecuador und nicht nach Kolumbien zu senden, nach Cartagena/Kolumbien und weiter nach Quito/Ecuador zu fliegen und dann weiter ans Meer das Auto abholen. So sind wir nur ein paar Tage in Kolumbien und verringern so das Risiko in die Hände der FARC zu fallen und den deutschen Staat um Millionen Lösegeld zu bringen.
Bevor wir das Auto aber in den Container fahren konnten, mussten wir noch ne grosse Runde in Panama drehen um bei 3 verschiedenen Behörden Stempel und Bescheinigungen abzuholen, welche wir für die Ausreise benötigten. Die 1. Stelle war die PTJ - eine Polizeibehörde welche die Fahrgestellnummerin in der Einreisebestätigung mit der in den Papieren und der am Fahrzeug vergleicht, das Selbe mit der Motornummer. Letztere haben wir leider nicht gefunden und wurde bei der Einreise auch nicht kontrolliert, so wurde kurzerhand bei den Einreisepapieren die selbe Nummer wie beim Fahrgestell eingetragen. Leider aber ohne die letzte Ziffer. Nach einem Tag auf der Polizeidienststelle war dann klar, dass wir erst einmal zum Zoll fahren mussten um das Einreisepapier noch einmal, korrigiert, neu ausszustellen, zum 2. Mal - wir hatten es schon an der Grenze korrigieren lassen. Dass war dort nur ein Thema von 10 Minuten, aber als wir zurück auf der Polizei waren, sind leider alle schon am Heimgehen gewesen und uns wurde mitgeteilt dass wir morgen wieder erscheinen müssten - aber dass wäre nur eine Sache von 10 Minuten, um 9.00 hätten wir alles erledigt. Wir standen am nächsten Tag schon wieder um 8.00 Uhr auf der Matte und noch nichts war erledigt (war auch klar) um 10.00 Uhr gingen wir dann endlich mit dem gewünschten Dokument über die Strasse zum Big Boss der noch seine Unterschrift druntersetzen musste. Aber, leider hatte sich auch dieser Polizist vertippt und wieder eine falsche Fahrgestellnummer eingetragen, wir also wieder zurück und nen Riesenaufstand gemacht. Vor der Tür fand gleichzeitig eine Schiesserei zwischen Drogenbanden und der Polizei statt!!- ohne Scheiss. Um 12.00 war das Papier neu ausgestellt und wir haben es wieder rübergebracht auf die andere Seite, dann war aber ersteinmal Mittagspause und wir warteten 1,5 Stunden auf dem Flur. Letztendlich bekamen wir alle Papiere um 16.00 Nachmittag. Während diesem Prozedere rief uns die Agentur an und teilte uns mit das ein Belgier mit uns den Container nach Ecuador teilen wollte. So würde es für uns 40% billiger werden und dass war gut so. Dass dies aber funktionieren konnte, musste der Belgier seine Papiere so schnell wie möglich bekommen. So machten wir noch einmal alles mit durch und halfen ihm. Freitag abend waren wir fix und fertig, aber im Besitz alle Dokumente und Stempel und noch am Leben. Wir fuhren getrennt den Panama Kanal entlang Richtung Puerto Colon auf der Karibikseite Panamas. Zwischendrin schauten wir uns noch die Miraflores Schleussen an und sahen wie 2 grosse Kreuzfahrdampfer durchgeschleusst wurden - sehr interessant und imposant.
Am Abend trafen wir uns wieder mit dem Belgier und verbrachten die Nacht vor dem Containerterminal auf dem Parkplatz zusammen. Am folgenden Morgen mussten wir das Auto vom Zoll kontrollieren lassen, mit Drogenhunden und erst dann konnten wir es zum Container Verladeplatz fahren. Ale beide Auto im Container waren, wurden sie noch verzurrt und der Container anschliessend geschlossen und verplompt und wir machten uns mit einem Mietwagen auf den Weg nach Panama City. Der Belgier, Fabiane mit Namen, flog noch am selben Abend direkt nach Quito und wir fliegen wie gesagt morgen nach Cartagena. Spätestens am 29. April sehen wir ihn wieder um das Auto aus dem Container zu fahren, wenn es nicht untergegangen ist oder versehentlich nach Singapur verschifft worden ist. Alles ist möglich.
Mal schauen was uns in Cartagena geboten wird. Schiesserei stand ganz oben auf der Liste. Abgehakt. Gruss und keine Sorgen.
Escrito en Panama
Oh wie schön ist Panama,
dachten wir als wir von Costa Rica über die Grenze gefahren sind. Strasse gut, alles grün und nicht mehr so heiss wie zuletzt in Costa Rica. Kurz noch einmal umdrehen mussten wir nach ca. 40km, weil wir bemerkten dass die in der Importbescheinigung aufgeführte Fahrgestellnummer mit der Zulassungsbezeichnung „So.KFZ über 2,8t“ verwechselt war. Aber das wars. Wir machten uns auf nach Las Lajas, ein kleiner noch sehr unerschlossener Strand in der Nähe von David, der zweitgrössten Stadt Panamas.
Wir übernachteten die ersten beiden Tage am Strand und schauten uns ein bischen um. Leider wurde uns dann beim Einkaufen im Supermarkt die Tasche von Vanessa geklaut. Mit allen Kreditkarten und auch nen bischen Cash. Vanessa hat ihre Handtasche in den Wagen geworfen und ist wild herumgerannt um Sachen zusammenzusuchen dabei wurden wir beiden unabhängig von 2 Mädchen abgelenkt und eine Dritte hat dann anscheinend die Tasche aus dem Wagen genommen. Aber was solls, war unsere Schuld und sollte man auch nicht in Deutschland oder Spanien machen. Zum Glück hatte ich noch 20 Dollar Wechselgeld in der Tasche, mit denen haben wir eine Telefonkarte gakauft und die Karten sperren lassen und die Polizei beim Mittagsschlaf gestört. Mittlerweile hatte sich im Supermarkt eine beachtliche Menschenansammlung gebildet, die alle fieberhaft an der Auflösung des Falles mitarbeiteten. Nach Sichtung der Videoaufnahmen des Supermarktes kristallierte sich heraus, dass die Mädels nach dem Diebstahl in einen Bus Richtung Panama City eingestiegen sind. Der Supermarkt befindet sich an der Panamericana und dient auch als Busbahnhof. Ein pensionierter Polizist, welcher mit seiner Frau am Einkaufen war, rief mit seinem Handy eine polizeiinterne Notfallnummer an und hat denen alles erklärt und bat sie die Busse Richtung Panama City zu kontrolieren, heisst also eine Strassensperre einzurichten um nach unserer Handtasche zu suchen. Kurz danach kamen 2 Patroulienfahrzeugen an und baten uns hinter ihnen herzufahren bzw. Vanessa stieg bei ihnen ins Polizeiauto ein und bei mir saß ganz plötzlich ein Soldat mit AK 47 auf dem Schoss und wiess mich an loszufahren. Eine ¾ Stunde fuhren wir mit Blaulicht in einer Kolonne Richtung Panama um zu der Stelle zu gelangen, an der die Polizei mittlerweile den Bus gestoppt hatten. Dort angelang sollten wir beide in den Bus steigen um die Diebinnen zu identifizieren, aber diese befanden sich nicht in dem Bus. Die armen Leute, standen seit über einer Stunde am Strassenrand und keiner wusste was genau abging und plötzlich steigen da 2 Gringos ein und laufen dumm durch den Bus ;-).
Es stellte sich heraus das der Bus gar nicht am Supermark gehalten hatte und der der gehalten hatte war schon über alle Berge. Na gut – war wenigstens ein spektulärer Versuch.
Wir wieder zurück nach Las Lajas und erst einmal ein Bier trinken gegangen und gelacht über den ganzen Vorfall.
Da wir nun auf die Zusendung der neuen Karten aus Deutschland/Spanien warten mussten, machten wir es uns bequem in Santa Cruz einem kleinen Nachbarort von Las Lajas. Erst ein paar Tage auf dem Grundstück einer Deutschen die wir kennengelernt hatten und als sich herausstellte dass der ganze Prozess länger dauern würde, mieteten wir für 60 Dollar im Monat ein kleines Haus. Das Haus ist voll mit Spinnen, Geckos und Eidechsen, in der Ecke lebet ein Scorpionpärchen und ab 19.00 Uhr wenn es draussen dunkel ist und wir das Licht anhaben, kommen alle möglichen Arten von Käfern, Faltern und Schmetterlinge herein. Ausserdem hüpft ab und an ein Frosch auf unerklärlicher Mission durch unser Haus und die Hühner und Hunde vom Nachbarn rennen durch den Hinterhof auf der Suche nach Futter. Ausserdem gibt es viele Loros (Papageienart), Kolibris, Tucane etc. Das Haus hat ein Wellblechdach welches sich in der Mittagssonne dermassen aufhitzt, dass man im Haus meint man sitze in einem Backofen. Aber endlich sind wir wieder ein bischen sesshaft und müssen das Camp nicht den ganzen Tag auf- und abbauen, also es hat auch etwas für sich. Die Leute in dem Dorf leben vom Fischen, Ackerbau und vom Hängematte schaukeln. Überall wachsen Kokospalmen, Mango, Papaya, Bananen, Yucca und Myame. So verhungert zum Glück keiner. Die meisten Bewohner sind mit dem Fahrrad unterwegs und ein paar mit dem Pferd, ganz wenige haben ein Auto. Alle paar Wochen werden Rodeos veranstaltet und sogenannte Lasso Wettkämpfe, bei denen man ein rennendes Kalb möglichst schnell mit dem Pferd verfolgen und mit dem Lasso fangen muss. Also original Western.
Nach kurzer Zeit entwickelte sich unsere Veranda zum Mittelpunkt des jugendlichen Dorfgeschehens. Es werden uns die wildesten Vodoo Geschichten und Hexenmärchen erzählt a la Gabriel Garcia Marquez „100 Jahre Einsamkeit“. Ausserdem spielen wir fast jeden Abend Rummikub, Karten oder Dame. Keiner hat ne Playstation, einen Computer und McDonalds um die Ecke und scheinen es auch nicht zu vermissen. Nach der Schule helfen sie den Fischern, spielen Fussball, treiben die Rinder zusammen, klettern auf den Bäumen rum und so weiter. Sie streiten relativ wenig und sind sehr ausgeglichen. Und welches Kind in Europa kann sich noch 3 Stunden mit Karten spielen beschäftigen und dabei Geschichten erzählen ohne sich zu langweilen und den Fernseher anzumachen
Nach gut einer Woche und dem Besuch des Dorffestes kannte uns die gesamte Bevölkerung. Auch der Diebstahl wurde sehr schnell bekannt und beim täglichen Besuch auf dem Postamt, wegen der Kreditkarten, wurden wir mit Namen begrüsst. Der pensionierte Polizist der vom Supermarkt aus bei der Polizei angerufen hatte, lud uns mehrere Male zu sich nach Hause ein und verköstigte uns. Auch durften wir einmal alle verschiedenen Obstarten wir Maracuya, Ananas, Marrañon, Banane etc. in Form von selbstgemachten Säften probieren.
Vom Internetcafé aus, checkten wir während dessen die verschiedenen Möglichkeiten der Verschiffungsprozedur aus und entschieden uns daraufhin dass Auto in einem Container nach Ecuador zu verschiffen. Wir fliegen für 3 Tage nach Cartagena in Kolumbien und dann weiter nach Quito in Ecuador um das Auto dann an der Küste abzuholen. Wir wollten erst nach Cartagena verschiffen und dann durch Kolumbien nach Ecuador fahren, aber seit Anfang März hat sich die Sicherheitslage wieder verschärft und uns wurde uns zu riskant. Die kolumbanischen Streitkräfte hatten einen Luftangriff auf ein FARC Dschungelcamp auf der ecuadorianischen Seite der Grenze durchgeführt und dabei nicht nur das Hoheitsgeiet von Ecuador verletzt sondern auch Raul Reyes, den 2. Mann der FARC getötet. Diese sagten daraufhin alle Friedensgespräche und Geiselauslieferungen (Betancourt!) ab und beschränken sich wieder eher aufs kämpfen. Ausserdem wurden die diplomatischen Beziehungen zwischen Kolumbien, Ecuador, Venezuelea und Nicaragua heftig gestört weil man angeblich einen PC mit Daten fand, welche die finanzielle Unterstützung der FARC von den Regierungen Ecuadors und Venezuelas offenlegt. Also, zur Beruhigung aller Beteiligten bleiben wir nur für 3 Tage in Cartagena und verzichten auf einen ausgiebigen Besuch der Coca Plantagen – werden wir in Bolivien nachholen.
So nun machen wir uns also, am Mittwoch endgültig auf nach Panama City zum Verschiffen und ein bischen shoppen gehen. Demnächst mehr. Ciao.
Escrito en Panama













